Farmear aura en adolescentes: psicología, identidad y formas de pertenecer

¿Qué significa farmear aura?” Una pregunta que puede abrir una conversación
Si tienes hijos adolescentes o trabajas con jóvenes, probablemente hayas escuchado expresiones como “six-seven”, “rizz”, “sigma” o “farmear aura”.
Para muchos adultos parecen palabras sin sentido. Para los jóvenes, en cambio, pueden funcionar como códigos sociales, bromas compartidas y formas de reconocerse dentro de una generación.
Y aquí aparece una pregunta más interesante desde la psicología:
¿Realmente cambió la forma en que los jóvenes necesitan relacionarse o simplemente cambió la manera de hacerlo?
La evidencia científica apunta a que las necesidades fundamentales siguen siendo similares: pertenecer, construir identidad, establecer vínculos, obtener reconocimiento y encontrar un lugar dentro del grupo de pares (Avci et al., 2025; Schwartz et al., 2025).
Lo que ha cambiado profundamente es el escenario social.
De la pandilla al grupo digital
Durante generaciones, los adolescentes construyeron su identidad mediante grupos de amigos, música, deportes, ropa, videojuegos, intereses y espacios compartidos.
El grupo de pares siempre ha tenido una función importante durante la adolescencia. La American Psychological Association explica que relacionarse con otros jóvenes ayuda a desarrollar identidad, valores, autonomía y una comprensión de cómo queremos diferenciarnos de nuestros padres (American Psychological Association [APA], s. f.).
Pero hoy ese grupo ya no termina cuando el adolescente sale de la escuela.
Continúa en:
TikTok → Instagram → WhatsApp → videojuegos → Discord → memes → videos → comunidades digitales.
Las relaciones ahora pueden continuar durante todo el día.
De “quiero pertenecer” a “quiero ser reconocido”
Las redes sociales introdujeron algo nuevo: la posibilidad de hacer visible la popularidad.
Antes podíamos saber quién era popular porque muchas personas querían estar con él o ella.
Ahora también podemos observar:
seguidores, likes, comentarios, visualizaciones y compartidos.
Una revisión y metaanálisis publicada en Journal of Adolescence encontró una asociación positiva entre actividad en redes sociales y popularidad dentro del grupo de pares, aunque los efectos encontrados fueron pequeños a moderados (Schwartz et al., 2025).
Por eso, quizás “farmear aura” no sea tan diferente de lo que hacían otras generaciones.
Un adolescente de otra época podía intentar destacar con su ropa, su forma de hablar, bailar, jugar fútbol o contar historias.
Hoy puede decir:
“Estoy farmeando aura.”
El comportamiento cambia.
La necesidad social puede permanecer.
¿Y qué tiene que ver “six-seven”?
Fenómenos como “six-seven” muestran otra característica de la cultura juvenil actual: el lenguaje se convierte rápidamente en un código compartido.
No siempre importa que una expresión tenga un significado profundo.
A veces lo importante es:
“Tú entiendes el chiste y yo también.”
Eso crea una pequeña comunidad.
En otras palabras, una tendencia puede funcionar como una especie de contraseña social.
Y esto es importante para padres:
Cuando un adolescente utiliza palabras que los adultos no entienden, no necesariamente está intentando excluirlos por rechazo. Muchas veces está construyendo una identidad generacional propia.
¿Qué significa entonces “farmear aura”?
El término procede del lenguaje de los videojuegos: farmear implica repetir acciones para obtener recursos o recompensas.
En la cultura digital, “aura” se utiliza para hablar de carisma, presencia, estilo o capacidad de generar admiración.
Por eso, “farmear aura” puede entenderse como realizar acciones que aumentan simbólicamente la percepción de carisma o estatus social.
Lo interesante es que esta tendencia está comenzando a regresar al mundo presencial.
En 2026 se han documentado encuentros en los que jóvenes realizan “batallas de aura”: poses, gestos, movimientos y referencias a memes frente a otros participantes. Una antropóloga social consultada por El País describe el proceso como circular: los códigos pasan de Internet al cuerpo y al encuentro presencial, para después volver a Internet mediante videos y comentarios.
Internet → encuentro presencial → video → Internet.
La frontera entre vida digital y vida real es cada vez menos clara.
¿Es malo que los jóvenes “farmeen aura”?
No necesariamente.
Desde una perspectiva psicológica sería un error convertir automáticamente una tendencia cultural en un problema clínico.
Una actividad de este tipo puede favorecer:
Humor.
Creatividad.
Expresión personal.
Juego social.
Pertenencia.
Interacción entre pares.
Exploración de identidad.
Incluso algunas de estas tendencias pueden llevar a los jóvenes a encontrarse físicamente para jugar, competir y compartir experiencias.
La APA señala que las redes sociales pueden ofrecer oportunidades de conexión y socialización, aunque también pueden presentar riesgos dependiendo del contenido, las características de la plataforma y la forma en que se utilizan (APA, 2024).
La pregunta, por tanto, no debería ser solamente:
“¿Cuánto tiempo pasa mi hijo en Internet?”
También deberíamos preguntar:
“¿Qué está haciendo allí y qué obtiene de esas relaciones?”
Cuando pertenecer se convierte en necesitar aprobación
Aquí encontramos el punto que sí merece nuestra atención como padres y profesionales.
Una cosa es:
“Estoy haciendo esto porque me divierte con mis amigos.”
Y otra:
“Necesito que los demás me reconozcan para sentir que valgo.”
La investigación reciente sobre identidad adolescente encontró que la forma de participar en redes puede ser más importante que simplemente contabilizar el tiempo de uso. La participación activa y auténtica se relacionó con aspectos positivos del desarrollo de identidad, mientras que la comparación social se relacionó con mayor malestar relacionado con la identidad (Avci et al., 2025).
Por eso debemos observar señales como:
Necesidad constante de aprobación.
Comparación permanente con otros.
Angustia cuando una publicación no recibe atención.
Miedo intenso a quedar fuera del grupo.
Abandono de relaciones presenciales.
Dificultad para sentirse valioso sin reconocimiento digital.
El problema no es tener aura.
El problema sería creer que solo tenemos valor cuando los demás nos lo confirman.
Padres: no necesitan entender todos los memes
Quizá esta sea una de las ideas más importantes.
No necesitas saber qué significa cada tendencia para acompañar a tu hijo.
Puedes comenzar con preguntas sencillas:
“¿Qué significa eso para ustedes?”
“¿Por qué es divertido?”
“¿Qué pasa si alguien no lo entiende?”
“¿Qué significa tener aura?”
“¿Qué hace que alguien sea popular en tu grupo?”
Estas preguntas pueden abrir conversaciones sobre autoestima, pertenencia, presión social, amistad y seguridad digital sin convertir la conversación en un interrogatorio.
Además, una relación cercana entre padres e hijos sigue siendo relevante. Investigaciones longitudinales han encontrado asociaciones entre las relaciones familiares durante la adolescencia y patrones posteriores de uso problemático de redes sociales (Demers et al., 2024).
La adolescencia cambió de escenario, no de necesidad
Quizá podamos resumir esta evolución así:
Antes:
“Quiero pertenecer al grupo.”
Después:
“Quiero ser aceptado por mis amigos.”
Con las redes sociales:
“Quiero que los demás conozcan quién soy.”
Con la cultura de TikTok:
“Quiero que mi identidad sea visible.”
Con el “aura farming”:
“Quiero demostrar presencia, estilo y reconocimiento.”
Pero debajo de todas estas tendencias encontramos preguntas profundamente humanas:
¿Quién soy?
¿Dónde pertenezco?
¿Qué piensan los demás de mí?
¿Tengo un lugar dentro del grupo?
¿Soy suficientemente valioso?
La cultura juvenil cambia constantemente.
La necesidad de conexión no.
Por eso, cuando nuestros hijos nos hablan de six-seven, rizz, aura o cualquier nueva tendencia, quizá no necesitemos comenzar preguntando:
“¿Qué tontería es esa?”
Podemos comenzar preguntando:
“Cuéntame qué significa para ti.”
Porque comprender su mundo no significa aprobar todo lo que ocurre en él.
Significa construir un puente para poder acompañarlos.
Referencias bibliográficas
American Psychological Association. (2024). Potential risks of content, features, and functions: The science of how social media affects youth. https://www.apa.org/topics/social-media-internet/youth-social-media-2024
American Psychological Association. (s. f.). Developing adolescents: A reference for professionals. https://www.apa.org/topics/teens/developing-adolescents-professionals-reference
Avci, H., Baams, L., & Kretschmer, T. (2025). A systematic review of social media use and adolescent identity development. Adolescent Research Review, 10, 219–236. https://doi.org/10.1007/s40894-024-00251-1
Demers, H., White-Gosselin, C.-É., & Poulin, F. (2024). Relationship with parents in adolescence and social media addiction in adulthood: Longitudinal links and mediation analyses. Canadian Journal of Behavioural Science. https://doi.org/10.1037/cbs0000428
Schwartz, D., Zhang, M., Troop-Gordon, W., Taylor, L. M., & Chung, J. (2025). Are social media use and popularity in the peer group linked during adolescence? A meta-analytic review. Journal of Adolescence, 97(3), 575–592. https://doi.org/10.1002/jad.12442
El País. (2026, 26 de agosto). “Farmear” aura, el fenómeno que conquista a Rosalía y espanta a mileniales y boomers.
Nota: “six-seven” y “farmear aura” son fenómenos culturales muy recientes. La evidencia científica específica sobre estas expresiones todavía es limitada; por ello, el análisis psicológico se fundamenta principalmente en investigaciones sobre adolescencia, identidad, pertenencia, relaciones entre pares y redes sociales.






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