Mi hijo no quiere comer: ¿necesita Terapia miofuncional?
- Carlos Ramos

- 4 ene
- 2 Min. de lectura

Cuando un niño no quiere comer, la preocupación en la familia es inmediata. Las comidas se vuelven tensas, el niño llora o rechaza los alimentos y los padres se preguntan si es una etapa normal o si algo no está funcionando correctamente.
En muchos casos, estas dificultades no están relacionadas con el comportamiento, sino con el desarrollo motor bucal, y pueden requerir terapia miofuncional.
¿Por qué algunos niños no quieren comer?
Comer no es solo “abrir la boca”. Implica la coordinación de labios, lengua, mandíbula, mejillas y respiración. Cuando alguno de estos componentes no se ha desarrollado de manera adecuada, el niño puede presentar:
Rechazo a los alimentos sólidos
Preferencia exclusiva por papillas o alimentos licuados
Atragantamientos o tos al comer
Arcadas frecuentes ante nuevas texturas
Fatiga o irritabilidad durante la comida
Estas señales pueden indicar alteraciones en la masticación o deglución, áreas que se trabajan desde la terapia miofuncional orofacial
Desarrollo motor bucal e introducción de alimentos
El desarrollo motor bucal sigue una secuencia esperada:

Cuando un niño no progresa en estas etapas, es importante realizar una evaluación del desarrollo infantil, ya que forzar la alimentación sin atender la causa puede aumentar el rechazo y el estrés familiar.
¿Cuándo no es normal que un niño no coma sólidos?
Se recomienda buscar apoyo profesional si el niño:
No acepta alimentos sólidos después de los 12 meses
Se atraganta o babea excesivamente
Usa solo un lado de la boca para masticar
Presenta retraso en el desarrollo del habla
Muestra aversión intensa a texturas
Estas dificultades pueden abordarse con intervención temprana, evitando repercusiones futuras en el habla, la dentición y el desarrollo orofacial.
¿Qué es la terapia miofuncional y cómo ayuda?

Es un enfoque de rehabilitación que se centra en corregir el funcionamiento de los músculos orofaciales (labios, lengua, mejillas y mandíbula) para mejorar la masticación, deglución, respiración y articulación del habla, además de prevenir y tratar hábitos orales incorrectos como la respiración bucal, el empuje lingual o chuparse el dedo.
En CEDIREH, esta terapia se adapta a la edad y necesidades del niño o adulto, utilizando actividades lúdicas y funcionales para:
Mejorar la masticación y deglución
Favorecer una alimentación segura y variada
Reducir el rechazo a los alimentos
Acompañar a la familia en el proceso
Nuestro enfoque en CEDIREH se basa en el respeto al ritmo del niño y en el acompañamiento cercano a los padres.
La importancia de atender a tiempo
Detectar y tratar las dificultades de alimentación de manera temprana forma parte del cuidado integral del desarrollo infantil. La terapia adecuada no solo mejora la alimentación, sino también la calidad de vida del niño y la dinámica familiar.
Referencias bibliográficas
Arvedson, J. C., & Brodsky, L. (2002). Pediatric swallowing and feeding: Assessment and management. Singular Publishing Group.
Morris, S. E., & Klein, M. D. (2000). Pre-feeding skills: A comprehensive resource for mealtime development. Therapy Skill Builders.
American Speech-Language-Hearing Association (ASHA). (2023). Pediatric Feeding and Swallowing Disorders.
Gisel, E. G. (1988). Oral-motor skills following sensorimotor intervention in the moderately eating-impaired child. Dysphagia Journal.





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